Vivencias del equipo de Lookvalencia

Los días de boda para el equipo de #Lookvalencia comienzan, normalmente de madrugada, muy temprano, muchas horas antes de la ceremonia de la boda para la que nos han contratado. Ya son muchos años, casi 20, los que llevamos “cuidando” de la novia horas antes del momento tan esperado por ella.

Lookvalencia nació de la mano de Pascual y de Norber. Pascual con sus peines y tijeras y Norber con sus pinceles y sus muchos colores. Ambos formaron un tándem, dispuestos a ofrecer a la novia un servicio que, entonces, no era muy habitual:  La idea era simplificar todo el proceso, ofrecerle a la novia peluquería y maquillaje en su casa, sin estrés, sin prisas, sin agobios. A día de hoy la fórmula sigue funcionando. Han cambiado las técnicas, los gustos y los estilos, pero la necesidad de estar tranquila un día tan importante está tan presente en las novias de hoy como en las de hace veinte años.

Comenzamos nuestra andadura compaginando nuestro trabajo con las novias con la docencia. Pascual profesor de peluquería, Norberto, de maquillaje, y los fines de semana los estilistas de las novias que decidían ponerse en nuestras manos.  Las novias se ponían en contacto a través de nuestra web o por teléfono, nos contaban sus necesidades, sus expectativas y concretábamos una reunión en un lugar agradable, un café o una copa de vino, y un buen rato de amena conversación donde el proyecto nacía y comenzaba a cobrar forma.

Todos estos años “de boda” nos han enseñado que la fórmula funciona y que poder crear un vínculo más profundo entre la novia y sus estilistas ayuda a que el día de la boda, los resultados siempre sean plenamente satisfactorios.

Si hay algo muy claro que hemos aprendido de todas las novias con las que hemos trabajado, es que no hay dos novias iguales, no hay un “peinado de novia”  ni un “maquillaje de novia”; hay un estilismo que debe reflejar lo más importante: la esencia de la persona que lo lleva.

Tratar de describir cómo sería un maquillaje de novia, o un peinado, ya es, de por sí, limitarlo y encasillar el concepto. No podemos presuponer cómo deberá ir peinada o maquillada, hay muchos factores a tener en cuenta: el tipo de ceremonia, la hora, el vestido, y el más importante de todos: el estilo de la novia.

En todos estos años, hemos maquillado a novias con labios de color rojo o de color burdeos, hemos peinado a novias con coleta, con recogido, con melenas sueltas, y todas, absolutamente todas han estado espectaculares. Pero no se trata de cómo las peinemos o las maquillemos. Es mucho más sencillo, y mucho más complicado a la vez. El secreto es que se sientan ellas, que se identifiquen con la mujer que ven reflejada en el espejo el día de la prueba, que no haya artificio, ni disfraz, que no haya imposición del estilista.

Es esta parte la más complicada. Nuestra experiencia profesional nos puede llevar a predefinir un estilo especifico analizando las facciones, su cabello, su fisionomía… pero de esta manera, estaremos diseñando un estilismo que se basa en el exterior, en “la apariencia” y el día de la boda, la novia, debe reflejar su esencia misma, su forma de ser y de expresarse.

Llegar a este punto es, sin duda, la parte más difícil, pero en Lookvalencia hemos encontrado el método que nos permite conseguirlo, nos basamos en dos premisas fundamentales: escuchar y empatizar.

En nuestras reuniones, lo que queremos es que la novia “ nos cuente”, que exprese qué tiene pensado para su “gran día”,  lo que le gusta, lo que no, sus expectativas, sus ilusiones, y todo lo que para ella es importante para su boda. Para nosotros es fundamental poder charlar con ellas en un espacio cómodo, relajado y sin estrés. En nuestros comienzos buscábamos lugares que nos provocaran estas sensaciones, y cuando decidimos abrir nuestra sede, teníamos muy claro que debería tener ese espacio íntimo y relajado para que “esta magia” se produjera. Costó encontrarlo, bueno mejor dicho, nos costó que “nos encontrara”.

Después de seis meses en busca y captura del local perfecto, llegó el día en que nuestra peluquería se presentó ante nuestros ojos. El día que nos abrieron la puerta de la que hoy es nuestra sede.  No vimos ni las cajas rotas, ni el polvo, ni la reforma que necesitaba, sólo vimos nuestro “rincón mágico”, nuestro espacio especial: nuestra terraza jardín.  El lugar donde todo empieza y acaba en Lookvalencia. Un café, una infusión, un refresco, y mucha mucha conversación, con clientes, con novias, con amigos…  El patio nos eligió, nos enamoró desde el primer momento. Recuerdo perfectamente cómo fue: Pascual y yo nos miramos, sonreímos y nos dijimos: “lo tenemos!”.

Tres meses después, (y unos cuantos quebraderos de cabeza), Lookvalencia abría sus puertas, 19 de Agosto de 2019. El 9 se ha convertido en nuestro número mágico, nos ha traído muchas alegrías.

Ese mismo día, nuestro “primer día de trabajo” con una cantidad de nervios y mariposas en el estómago muchísimo mayores de lo que podíamos imaginar, tuvimos nuestra primera reunión con nuestra “primera novia”: Irene.

Irene vino acompañada de su madre y de su hermana, nos sentamos en nuestra terraza y comenzamos a conocernos. Nuestro espacio les encantó, a nosotros también nos encantó compartirlo con ellas y descubrir que cumplía con nuestro objetivo: teníamos nuestro “rinconcito”. Misión cumplida.

El día de la boda de Irene nos desplazamos a su casa, el día comenzó muy pronto, eran las 6 de la mañana y aún no había amanecido. Nos recibió Jose, su madre, y después de deleitarnos con un desayuno espectacular, nos pusimos «manos a la obra”. La mañana transcurrió entre risas y mucha charla. Fueron unas horas estupendas, compartimos los momentos previos a la ceremonia con la familia y nos sentimos como en casa.  Para nosotros, poder conocer más en profundidad a nuestras clientes es fundamental. No sólo porque podemos desarrollar mejor nuestro trabajo, si no porque   esto nos permite sentirnos plenamente realizados cuando lo hacemos, nos llena, nos hace sentir muy bien. Gracias a estas buenas sensaciones, disfrutamos cada día con cada novia como si fuera la primera, y es por eso que nos sentimos afortunados, porque nuestro trabajo nos encanta!

Queremos aprovechar nuestro blog para agradecer a todas y cada una de las novias que han querido contar con nosotros para su gran día.

Sobretodo porque son ellas las que nos han hecho crecer en lo personal y en lo profesional, y nos han ayudado a ser mejores profesionales, pero sobretodo, mejores personas.

Gracias!!

Norber y Pascual